Increible!!
Me estaba quedando dormida, y sucedió… aquel ronquido atronador que me mantiene despierta casi todas las noches. Como es costumbre te empecé a patear, y como es costumbre tu seguiste durmiendo tranquilo.
Entonces me voltee y te vi, así con el poquito de luz que entra a veces por la ventana del cuarto te vi, ahí, a mi lado durmiendo, y sonriendo.
Te ríes hasta cuando duermes!!! increíble, ahí fue cuando se me olvido que me molestan tus ronquidos, y se me ocurrió dar gracias porque me pediste que me casara contigo… igual lo habría hecho yo después de esto.
Después en la mañana mientras te vestías para trabajar y me preguntabas por décima quinta vez donde estaban tus medias negras, me contaste que esa noche habías soñado conmigo… nada pues, si esas cosas las planearas no te saldrían tan bien…

